Blog

¿CÓMO DESARROLLAR LA CREATIVIDAD EN NUESTROS HIJOS?

¿CÓMO DESARROLLAR LA CREATIVIDAD EN NUESTROS HIJOS?

Compartir

 

Extracto del libro Padre derecho, padre torcido.

Un padre derecho agiliza la imaginación de sus hijos, la amplía, la desarrolla. Un padre torcido la ahoga, no la deja ser, moverse, pues llena a sus hijos de cosas ya hechas, para las que no se necesita imaginación.

Para la creatividad no necesitamos dinero. Es siempre una aventura y una diversión que dejará una enseñanza permanente, el crear algo nuevo con cosas viejas, en hacer algo novedoso con eso que ya no sirve.

Cada vez más, los padres creen que deben tener a sus hijos entretenidos. Y para ello los llenan de juguetes y hoy, cada vez más, de cachivaches electrónicos. Niñeras electrónicas. Para que no molesten. Para que no griten. Y, a medida que pasa el tiempo, cachivaches electrónicos cada vez más sofisticados, que producen sujetos mecánicos, rápidos en responder a estímulos de sonidos y colores, y con un ingenio y creatividad cada vez más adormecidos. Con un miedo cerval a que los chicos se aburran.

Ellos, siendo pequeños aún, con una jarra de agua en la arena o en la tierra, podrían crear un río. Y con hojas de hierbas agregar a un costado un bosque. Con un palito un barco que navega por el río. Y más allá un lago. Con pedacitos de ramas, harían  casas, un pueblito. Eso sería algo suyo, algo propio. No algo comprado, creado por otro y por lo tanto con otro dueño. Pero, para ello, el padre derecho tuvo que sentarse en la tierra o arrodillarse allí, para empezar él. Un padre torcido pretende sacarse el problema de encima con un poco de dinero para comprar un juguete ya hecho.  Un padre torcido estaría birlando, así, la creatividad del niño y la capacidad de asociarse con otros para un proyecto común. Claro que, un padre torcido no tiene lo más valioso para dar: tiempo. Y tiempo, en el corazón del niño, éste lo llama amor.

Ya pasando la edad, el tiempo estará a favor del padre derecho. Con sus hijos podrá arreglar la licuadora, arreglarse casi con nada en un campamento, resolver problemas, arreglar situaciones familiares. ¿Quién dijo que los hijos son una carga?

Un buen dirigente empresarial sabe delegar funciones y responsabilidades. Un padre derecho sabe delegar en sus hijos: todo lo que ellos pueden hacer, lo hacen ellos y no sus padres. Así aprenden a ser gente independiente y de iniciativa.

Osvaldo Cuadro Moreno

Escritor, conferencista internacional y especialista en familia y autoayuda

Libro: Padre derecho, padre torcido

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *