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DÍA DE LA MADRE

DÍA DE LA MADRE

Lic. Osvaldo Cuadro Moreno
(Conferencista de Homini)

Sin una madre no podemos nacer, es decir, no podemos aterrizar en este mundo.
Pero ¿con esto acaba todo?

Lo cierto es que el hombre no acaba de nacer sólo naciendo. Porque así como tiene vida en el vientre materno, también necesita de la madre después de nacer. Y así como se va gestando el niño, también se va gestando la madre, la maternidad.

En un mundo en que cada vez nos desinteresamos más del prójimo, la maternidad cobra una importancia especial, decisiva. Porque la madre no sólo da la vida, sino que da su vida. Esto lo sabe cualquier madre.

Y luego, este dar la vida su madre, es lo que da seguridad al niño y al futuro adulto. Es decir, lo hace capaz de vivir, de afrontar la vida, de continuar con su desarrollo total, psicofísico.

Un niño abandonado de amor materno se muere. O se muere físicamente, como lo saben los pediatras expertos. O pasa por la vida muriendo: creyendo que va a fracasar y hasta acumulando un sin-sentido de la vida, hasta terminar en una inclinación permanente, al menos periódica, a la depresión.
Hay una cierta crisis de maternidad, detrás de la afirmación de la Organización Mundial de la Salud, de que por el año 30 un 60 % de la población mundial sufriría de depresión.

Por ello, al contrario, una sana maternidad, una maternidad alegre y victoriosa, es la que nos ha traído al mundo a todos aquellos que queremos salir adelante, prosperar, vencer dificultades, confiar en la vida. Como confió en la vida nuestra madre cuando nos dio a luz y luego nos cuidó con amor, es decir “maternalmente”.

El especial “Día de la madre” no es tanto para festejar con brindis y fuegos artificiales. Sino para despertarnos a venerar con gratitud, hombres y mujeres, la maternidad de todas las madres.

Sin un mundo de estas madres, tendríamos nada más que un mundo de huérfanos, que andaríamos como parias flotando en el vacío, inseguros.

Dios bendiga a todas las madres. Y nosotros reconozcamos esa tan alta vocación. Por algo, digo yo, en tantos pueblos del mundo, en todos los caminos, no faltan imágenes de la Madre de Dios.

Lic. Osvaldo Cuadro Moreno


Datos del Autor:

Osvaldo Cuadro Moreno

Conferencista de Homini

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