Blog

EMPRENDER

EMPRENDER

Hay personas que podrían llegar a mucho más en su vida, si se atrevieran a emprender. Con lo cual estamos diciendo que para emprender se necesita atrevimiento. Y, esto, más que cuestión de personalidad, es cuestión de decisión. (Atrás de esto aclaramos que la personalidad es el resultado de las decisiones que la van haciendo).

Dije atrevimiento. Pero también digo otra cosa muy importante: conocimiento de la realidad externa, del ambiente al que me quiero dirigir.

Y este es el punto principal. Tengo que dar tiempo y esfuerzo a conocer bien conocida, esa realidad.

De ahí derivarán mis visiones adecuadas. Y mis decisiones bien relacionadas con eso externo que me espera.

Simplemente tener ganas no alcanza. Las emociones y pasiones ayudan mucho a una inteligencia que está adquiriendo o que ya adquirió el conocimiento de la realidad. Pero no pueden sustituirla. Ellas son un elemento muy valioso. Pero siempre y cuando vengan a fortalecer el convencimiento que surgió del conocimiento veraz de la realidad.

Un día vi a un domador contratado para domar un potro caro. Este veterano domador ni lo aparejó ni lo subió de improviso. Primero lo acarició por todas partes, para descubrir sus zonas neurálgicas, un tanto intocables. Lo hacía suavemente mientras le hablaba en la oreja. Luego le acercó azúcar a boca, mientras lo acariciaba. El potro estaba bien atado, con riendas a un poste, y parecía indomable. El domador no se apuró, siguió tomándose tiempo con el animal. Hasta que el animal lo conoció y lo aceptó. Luego domarlo fue mucho más fácil, y menos ingrato para el potro; que sin embargo corcoveaba y corcoveaba, pero cada vez más manso escuchando la voz de su jinete.

El jinete había tomado la decisión de domarlo. Pero, para mi sorpresa, gastó más tiempo en conocer al animal y hacerse conocer de él, que en el propio ejercicio de la primera cabalgada.

Creo que este ejemplo nos puede mostrar cómo necesitamos conocer lo externo muy bien, casi minuciosamente. Para luego tomar la decisión de emplear nuestras capacidades reales (no las imaginarias).

Siempre el éxito está a la puerta de la gente inteligente, y llama.

 

Osvaldo Cuadro Moreno

Escritor, conferencista internacional y especialista en familia y autoayuda.

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *