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MIS HIJOS CAMINAN CONMIGO

MIS HIJOS CAMINAN CONMIGO

“Mis hijos no solo están conmigo. Mis hijos caminan conmigo”. Esta es una frase con la que suelo cerrar varias de las conferencias que brindo a los padres de familia de diversas instituciones educativas privadas. A través de ella busco elevar el nivel de compromiso y liderazgo que se nos presenta en estos tiempos donde abunda la crisis de valores y el quiebre de la familia.

Observo que una de nuestras principales debilidades -como formadores de una nueva generación de ciudadanos- pasa por la falta de liderazgo en el hogar. Ahora los que gobiernan en casa son los hijos. Quienes tienen la última palabra son ellos. ¿Dónde quedó el rol del padre o la madre? ¿A quién o a quienes le estamos cediendo nuestra principal función?

Sé que esto duele y tal vez alguno deje de leer esta columna o voltee la página. Pero la verdad nos debe hacer reflexionar sobre lo que estamos haciendo hoy por nuestros hijos. Nosotros educamos por lo que somos, por lo que decimos y por lo que hacemos. Si no tienes eso claro entonces te estás engañando a ti mismo.

Un hijo se da cuenta –a medida que va creciendo- si sus padres están ejerciendo la primera función de todo padre o madre. ¿Sabes cuál es?…Ser Padres. Debes educar con el ejemplo, ser coherente y entregar lo mejor de ti a tus hijos así hayas tenido un pésimo día en el trabajo o estés molido por el caótico tráfico de nuestra ciudad.

Estamos cayendo fácilmente en los vicios de ser muy permisivos y sobreprotectores. No queremos que nuestros hijos sufran, lloren o se depriman. Nos hemos hecho el firme propósito de facilitarle todo en la vida. Esta es la generación de hijos que gobiernan en el hogar y convierten a los padres en sus empleados. Si te sientes así sigue leyendo lo que viene, te aseguro que te va a dar luces sobre lo que debes corregir ahora.

Lo primero es recuperar el liderazgo en el hogar. ¿Cómo se logra eso? Sencillo, debes ser firme y establecer reglas claras en el hogar. Que no sean muchas, pero que se cumplan. Coordina con tu pareja ya que no deben mostrar debilidad ante los hijos. Se deben respaldar mutuamente.

En segundo lugar es hora que profundices en el diálogo y mejores la comunicación en tu hogar. Deberás regular el uso y el consumo de tv, celulares, laptop y redes sociales. Empezando por ti querido papá. Tendrás que ser el ejemplo. Las noticias de la casa son más importantes que las noticias de la TV.

Organiza salidas familiares los fines de semana o cuando te caiga un dinerito extra. Que tu familia sienta que les brindas otras opciones además de los agotadores recorridos por los Centros Comerciales de la capital.  Eso evitará que tus hijos se conviertan en chicos orientados al consumismo de marcas y cosas que no necesitan.

Equilibra las responsabilidades en casa. Lo que tus hijos puedan hacer solos no lo hagas tú. Que se vayan entrenando en la autonomía y la independencia. Un hijo que depende siempre de sus padres (emocional y económicamente) nunca aprenderá a caminar solo. Deja que también se equivoque. Prepáralo para sufrir en la vida.

Si tienes la fortuna de vivir en pareja destina un tiempo especial para ambos. El diálogo de ambos no debe ser afectado por la rutina o el exceso de trabajo. Si pasas más de 12 horas conectado al trabajo, no significa que seas el más productivo de tu empresa. Por el contrario significa que no sabes organizar tu tiempo.

Recuerda, la principal razón por la que decidiste formar una familia y traer hijos al mundo. Estoy seguro que la causa de todo fue el AMOR. Por si lo has olvidado mantener vivo ese sentimiento es un desafío que nos reta todos los días. Una vida de padre es una vida de sacrificio y satisfacción más no de comodidad o lujos.

Tenemos que prepararnos como padres para ser los mejores. Empieza hoy, te aseguro que no te arrepentirás. Busquemos formarnos como buenos padres para lograr hijos felices que nos vean con admiración y respeto. No con miedo. Este es el #TiempoDePadres.

 

Lic. Abraham Rojas Canales

Conferencista de Homini – Orientador Familiar – Comunicador Social

Fuente: Rojas Canales, Abraham. “Mis hijos caminan conmigo”, en: Vivir Bien, Nº 206 (68).

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